Normas de sueño para niños de 0 a 3 años

Normas de sueño para niños de 0 a 3 años

Normas de sueño para niños de 0 a 3 años. El crecimiento y el desarrollo de un niño en los primeros años están influidos por factores internos y externos. El reto para los padres es crear las condiciones óptimas para ello.

Esto puede lograrse organizando la rutina diaria del niño. Para ello, se deben tener en cuenta no solo las características fisiológicas y las necesidades del niño, sino también la forma de dormir de los niños. Sabiendo cuántos meses debe dormir un bebé, a los padres les resultará más fácil alternar los periodos de sueño y de vigilia. Esto, a su vez, garantizará el crecimiento y desarrollo armoniosos del cuerpo del niño.

¿Por qué necesitamos una rutina para dormir?

El cuerpo de un niño es mucho más fácil de adaptar a las condiciones externas. Por lo tanto, cuanto antes acostumbren los padres al niño a una determinada rutina, más fácil será afrontar los cólicos, la dentición, el destete y la adaptación a la guardería. Los padres lo necesitan para poder ocuparse de muchas cosas a la vez sin complicaciones.

bebes dormilones

Con una rutina diaria normal, el cuerpo del niño comienza a desarrollar un determinado biorritmo, en el que el trabajo de los órganos y sistemas se vuelve armonioso. Esto da como resultado:

– la digestión adecuada,

– se duerme rápidamente,

– actividad durante el periodo de vigilia,

– un sistema nervioso estable,

– un sistema inmunológico fuerte.

Un niño que se acuesta a tiempo y duerme lo suficiente, come bien, es menos travieso y se calma más rápidamente después. Es más fácil que juegue, que se desprenda de los brazos de sus padres y que se acostumbre a dormir en la cuna. El niño se independiza más rápidamente una vez establecidas las rutinas y puede adaptarse más fácilmente al jardín de infancia.

Principios del régimen de guardería

La rutina diaria no es un horario fijo que el niño tenga que seguir sin falta. Es un enfoque sensato para sus necesidades básicas. Enseña un ritual diario y ayuda a desarrollar el hábito de hacer las cosas rápidamente. Con una rutina diaria adecuada, tu bebé tiene suficiente tiempo para dormir, alimentarse y mantenerse despierto. Esto permite que el aprendizaje y los juegos de desarrollo, el ejercicio, etc., se desarrollen orgánicamente con el tiempo.

La rutina diaria debe cambiarse constantemente para adaptarse a las necesidades fisiológicas y mentales de tu bebé. Si se desarrolla de acuerdo con su edad, esto conllevará una reducción de la cantidad de sueño diurno, menos alimentaciones, juegos y paseos más largos. La familia debe atenerse a sus propias posibilidades a la hora de planificar el horario, y no guiarse por rutinas impuestas científicamente.

Normas de sueño para niños de 0 a 3 años

Lo más importante es recordar que las normas de sueño para niños de 0 a 3 años:

– Flexible,

– Sensible,

– apropiado,

– Debe ser flexible, razonable, adecuado e interesante.

Si los padres trabajan cinco días a la semana, pueden permitirse dormir con su hijo 2 ó 3 horas más el fin de semana. Lo mismo ocurre con las vacaciones, las fiestas y los viajes juntos. Si a tu hijo le gusta dormir por la tarde, puedes acortar la hora de la siesta.

No te pases de la raya e intentes colar escultura, clases de piano y acrobacias en el horario de tu hijo. Debe incluir las actividades que el niño necesita a una determinada edad. A partir de ahí, tendrás que tener en cuenta sus intereses y deseos.

Cómo organizar el horario de su hijo

Acostumbrar a tu hijo a la rutina diaria debería ser un proceso sencillo. El primer paso debe ser averiguar si el niño ha desarrollado su propia rutina. Si duerme y se despierta a la misma hora, puedes empezar a ajustar gradualmente las horas. Al hacerlo, deberías:

– Cumplir el ritual de la hora de acostarse (agua, balanceo, nana);

– Evitar el sobreesfuerzo;

– practicar la marcha al aire libre;

– vigilar la iluminación y el ruido en la casa;

– asegurar que la alimentación es correcta;

– mantener al bebé activo con paseos, tratamientos de agua, juegos, masajes, etc;

– seguir un horario cada día y en familia;

– hacer cambios a medida que el niño crece.

Algunos padres intentan mantener la rutina diaria manteniendo al bebé despierto. Aquí uno debe guiarse siempre por sus necesidades. Si quiere dormir en un momento dado, significa que tiene que renunciar a la alimentación o a los paseos al aire libre. De lo contrario, tu bebé se cansará demasiado y confundirá el día con la noche.

La rutina diaria debe introducirse gradualmente para que el niño no se estrese. Si la familia se va a ir de viaje, la nueva rutina debe establecerse lo antes posible, preferiblemente dos semanas antes.

Causas de los trastornos del sueño

El sueño es uno de los principales factores que afectan a la salud y el bienestar de un niño de 2 a 3 años. Cuando el bebé duerme, el cuerpo produce somatotropina, que es esencial para su correcto crecimiento y desarrollo. La falta de sueño desarrolla la fatiga crónica, la debilidad y diversas enfermedades. Si un niño se estremece, habla, grita mientras duerme y luego vuelve a dormirse, es normal. Debe ser motivo de preocupación si el niño tiene dificultades para conciliar el sueño, llora mientras duerme, se inquieta o se despierta durante mucho tiempo. Estos son síntomas de insomnio. Se produce por las siguientes razones:

1. patrones de comportamiento.

Si el niño está acostumbrado a dormirse durante la alimentación, en presencia de los padres o mediante el balanceo, en cuanto desaparece el factor externo se producen problemas de sueño. Por lo general, esto se desarrolla debido a tácticas incorrectas de los padres, que acostan al bebé con ellos, lo mecen durante largos períodos en sus brazos y luego lo trasladan a la cuna. Para establecer una rutina, el niño debe estar acostumbrado a dormir en la cuna desde su nacimiento y desarrollar una rutina a la hora de dormir.

2. Alteración de la rutina diaria.

Si un bebé de menos de un año o más duerme demasiado durante el día, no tendrá suficiente tiempo para gastar energía y estará cansado por la noche. Esto provoca problemas para conciliar el sueño. Para solucionarlo, los padres deben acortar la duración de la siesta diurna o adelantarla 1 o 2 horas, y evitar las actividades ruidosas y las grandes aglomeraciones 1 o 2 horas antes de acostarse.

3. La dentición.

Mientras que en algunos niños la aparición de los primeros dientes es casi imperceptible, en otros el proceso provoca dolor, irritación, ansiedad, salivación excesiva y pérdida de apetito. Incluso en esta situación, los padres deben tratar de mantener la rutina establecida. En algunos casos, pueden utilizarse juguetes especiales y medicamentos para facilitar la dentición.

4. Enfermedades somáticas.

Los trastornos del sueño suelen ser un síntoma concomitante de la otitis media, el reflujo gastroesofágico, la flatulencia y los cólicos intestinales. El problema debe ser abordado por un pediatra que prescribirá un tratamiento acorde con la edad del niño.

El insomnio debido a las causas anteriores debe distinguirse de las convulsiones, que son síntomas de un trastorno nervioso o de epilepsia infantil. Los médicos utilizan la polisomnografía para descartarlas. El método consiste en examinar la estructura y la duración del sueño e identificar las anomalías.

Rutina diaria aproximada para niños menores de 3 años

LaNormas de sueño para niños desde su nacimiento hasta el año de edad

Durante los primeros meses de vida, el sueño y la alimentación son los principales componentes de la rutina diaria de tu bebé. Estos regulan el ritmo de vida del bebé. Si la rutina diaria no se organiza desde el principio, más tarde causará problemas para conciliar el sueño. Desde el nacimiento hasta los 9 meses, el bebé debe dormir al menos tres veces al día. El sueño diurno debe ser de al menos 2 horas a esta edad. Según la tabla, un niño menor de un año debe dormir al menos entre 13,5 y 14 horas.

A partir de los 2 meses de edad, el bebé debe aprender gradualmente una rutina diaria. A los 3-4 meses de edad, hay que acostarlo con antelación para que aprenda a dormirse solo. Después de la alimentación nocturna también se le debe devolver a su cama. Con el tiempo, a medida que vaya introduciendo alimentos complementarios, será menos probable que tome el pecho y el número de tomas nocturnas se reducirá al mínimo. Esto garantizará un sueño completo e ininterrumpido.

Una rutina diaria aproximada para un niño de 1-1,5 años

Durante el segundo año de vida, los niños realizan más tareas y actividades durante el día. Aprenden a caminar, a hablar, a usar la cuchara y a relacionarse con los miembros de la familia. Esto requiere más energía, por lo que un niño de un año se cansa más rápidamente. Para compensar esto a tiempo, necesita 1 o 2-2,5 horas de sueño durante el día. Para establecer un horario, hay que mandarlo a la cama a la misma hora. Esto ayudará a establecer un reflejo. Lo mismo ocurre con los rituales diarios de higiene, baño, cepillado de dientes, limpieza de juguetes y preparación de la cama.

Los padres deben controlar el microclima de la habitación del niño. Durante el día, el niño debe dormir al aire libre (en la veranda, en el balcón o en el patio). Antes de acostarse por la noche, hay que ventilar la habitación y utilizar humidificadores.

Una rutina diaria típica para un niño de entre un año y un año y medio debería ser la siguiente:

– 07:30-08:00 – despertar de la mañana y procedimientos de agua;

– 08:00-08:30 – desayuno (primera comida);

– 08:30-10:00 – hora de levantarse, juegos, paseos al aire libre;

– 10:00-10:30 – segundo desayuno (segunda alimentación)

– 10:30-12:00 – siesta diurna;

– 12:00-12:30 – almuerzo (tercera comida);

– 12:30-15:00 – ejercicio al aire libre, juegos educativos;

– 15:00-17:00 – siesta;

– 17:00-19:00 – merienda (cuarta alimentación) y tiempo activo;

– 19:00-19:30 – actividades acuáticas;

– 19:30-20:00 – cena (quinta comida);

– 20:00-20:30 – preparación para acostarse.

Esta es sólo una rutina tentativa, que puede variar en función de la edad del niño, los hábitos de alimentación y las capacidades físicas de los padres. Si el niño duerme sólo una vez al día a la edad de 1 a 1,5 años, es preferible que duerma la siesta por la tarde.

Al planificar la rutina diaria, los padres deben guiarse por el número y la frecuencia de las tomas. Inmediatamente después, el niño debe estar despierto: jugando, paseando al aire libre, haciendo ejercicio o viendo un dibujo animado. Lo mejor que se puede hacer en este momento es ir a dar un paseo o un tratamiento de agua. Después de 3-4 horas de actividad, el niño estará cansado, hambriento y listo para acostarse. Si el periodo de vigilia se prolonga, tu bebé estará cansado y hambriento. Si acorta el periodo de vigilia, su bebé no estará suficientemente cansado y puede que le cueste más dormirse.

Una rutina diaria aproximada para un niño de 1,5-2 años

A esta edad se produce un gran salto en el desarrollo mental y físico. Tu hijo aprende a ponerse y descalzarse, a montar grandes bloques de construcción, a construir una pirámide, a beber de una tetera o una taza. Si tu bebé ha dormido dos veces al día hasta el año y medio, a partir de entonces debería poder hacer una sola siesta al día de al menos 3 horas. Como muestra la tabla de sueño, un niño de esta edad debe dormir un total de 13,5 horas al día.

A la edad de 1,5-2 años, el niño puede ser alimentado cuatro veces al día con un intervalo de 3,5-4,5 horas. Entre el sueño y la vigilia debe permanecer activo, para que la energía almacenada se utilice para el fin previsto. Puede jugar en el arenero, hacer macetas de barro o construir castillos de arena durante el paseo. Es aconsejable pasar todo el tiempo libre al aire libre. Si el tiempo no lo permite, en casa es mejor ocuparlo con constructores, juguetes, libros con letras grandes y dibujos de colores.

Un niño de 1,5-2 años debe seguir las siguientes pautas a la hora de establecer la rutina diaria:

– 07:30-08:00 – despertar y procedimientos de agua;

– 08:00-08:30 – desayuno;

– 08:30-12:00 – hora de levantarse (juegos, paseos, actividad física);

– 12:00-12:30 – almuerzo;

– 12:30-15:30 – siesta;

– 15:30-16:30 – comida del mediodía;

– 16:30-19:00 – período de despertar (juegos, paseos, interacción con los miembros de la familia);

– 19:00-19:30 – actividades acuáticas;

– 19:30-20:00 – cena;

– 20:00-20:30 – preparación para la cama.

A la edad de 1,5-2 años tu hijo debería acostarse preferentemente a las 20:30 y levantarse a las 07:30. Pero esto es sólo un marco convencional. Los padres deben tener en cuenta su propia rutina diaria. Si llegan a casa del trabajo sólo a las 21:00, es posible retrasar la hora de acostarse. La comunicación con los padres es tan importante para el niño como el sueño y la alimentación.

Rutina diaria aproximada para un niño de 2-3 años

A esta edad comienza a formarse la naturaleza creativa y la autodisciplina del niño. Su discurso se está volviendo coherente y está aprendiendo a repetir frases de adultos y a formar oraciones completas. Antes de empezar a llevar a tu hijo a la guardería, tienes que enseñarle a vestirse y desvestirse, a coger la cuchara y a pedir el orinal. Durante el periodo de vigilia, algunos niños permanecen activos, mientras que otros prefieren mirar fotos, dibujar o esculpir. En ambos casos, se gasta una gran cantidad de energía, por lo que no es aconsejable renunciar por completo a la siesta diurna. Los niños de 2 a 3 años necesitan dormir al menos 1,5 horas al día. Para que el niño se canse menos, hay que alternar el juego activo y el pasivo durante el periodo de vigilia. Si ha caminado entre 1 y 1,5 horas al aire libre, puedes llevarle a casa para que lea o vea dibujos animados. Esto evita que el sistema nervioso del niño se fatigue y se sobreexcite.

A la hora de elaborar la rutina diaria, los padres pueden atenerse a los siguientes principios:

– 07:30-08:00 – hora de levantarse y regar

– 08:00-08:30 – desayuno;

– 08:30-12:00 – hora de levantarse (caminar, jugar, dibujar);

– 12:00-12:30 – almuerzo;

– 12:30-15:00 – siesta;

– 15:00-15:30 – comida del mediodía;

– 15:30-19:00 – paseo, actividades y juegos;

– 19:00-19:30 – cena;

– 19:30-20:00 – procedimientos de agua;

– 20:00-20:30 – Preparándose para ir a la cama.

Con esta rutina, el niño dormirá más de 13,5 horas al día. Este es un tiempo suficiente para la producción de las hormonas responsables del crecimiento y el desarrollo del cuerpo. Además, un niño acostumbrado a esta rutina se adaptará más fácilmente al jardín de infancia. Así evitarás las rabietas cada vez que la guardería mande a tu hijo a dormir la siesta.

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