Ansiedad de separación en el bebe

Ansiedad de separación en el bebe

Ansiedad de separación en el bebe se produce ante la separación materna o paterna cuando el niño con inquietud y llanto reclama el fin de esta separación física mediante el llanto y un estado de inquietud muy pronunciado

La llamada a los padres por ansiedad producida por separación

Algunos niños gritan, se niegan a alejarse de sus padres, desarrollan rabietas y/o tienen despertares nocturnos.

La ansiedad por separación es una etapa del desarrollo normal que suele comenzar alrededor de los 8 meses de edad, alcanza su punto máximo entre los 10 y los 18 meses y, en su mayoría, desaparece a los 24 meses. 

Este trastorno debe distinguirse de la ansiedad por separación, que se produce a una edad más avanzada en la que no deberían desarrollarse estas reacciones; el rechazo a ir a la escuela (o al preescolar) es una manifestación común de un miedo patológico a la separación de los padres.

El miedo a la separación de los padres se produce cuando el niño pequeño empieza a reconocer que es un individuo separado de su cuidador, pero aún no domina el concepto de permanencia del objeto, es decir, la comprensión de que el objeto sigue existiendo cuando no podemos verlo u oírlo.

Así, cuando los bebés se separan de su cuidador, no entienden que esta persona volverá.  El miedo a la separación de los padres desaparece cuando los niños desarrollan el sentido de la memoria.

bebes dormilones

Pueden imaginar a sus padres cuando se van y pueden recordar que los padres también se han ido y han vuelto en el pasado.

Se aconseja a los padres que no limiten el tiempo de separación ni lo rechacen por el miedo del niño a la separación; esta reacción puede poner en peligro su maduración y desarrollo.  Cuando los padres se van de casa (o dejan a su hijo en una institución).

Ansiedad de separación en el bebe pueden probar las siguientes estrategias:

Que otra persono que no sea los padres cuide del niño

Dejar que un niño que llora se quede sin respuesta durante mucho tiempo

Permanecer impasible con calma y la tranquilidad mientras el niño llora

Alternar periódicamente periodos de separación paterna para que el niño lo vea normal

Alimentar al niño o permitirle dormir antes de que los padres se vayan (ya que la ansiedad por la separación puede ser peor si el niño tiene hambre o está cansado)

Si los padres tienen que salir inmediatamente a otra habitación de la casa, deben llamar al niño desde otra habitación para tranquilizarlo. Esta estrategia enseña gradualmente al niño que los padres siguen estando ahí, aunque no puedan verlos.

El miedo a la separación no causa ningún daño duradero a los niños si se les pasa antes de los dos años. Si persiste a una edad más avanzada, puede constituir o no un problema, dependiendo de cuánto obstaculice el desarrollo del niño.

Es normal que los niños sientan cierto temor cuando están en la clase de preescolar o de preparación para la escuela primaria. Esta sensación debería disminuir con el tiempo. En raras ocasiones, la ansiedad por separación excesiva impide que los niños asistan a la guardería o a otros centros preescolares o que jueguen normalmente con sus compañeros.  Esta ansiedad probablemente no es normal (trastorno de ansiedad por separación). En estos casos, los niños necesitan ayuda médica.

Episodios de miedo a personas extrañas

El miedo a los extraños se manifiesta con el llanto cuando aparece una persona que el niño no reconoce. La afección suele comenzar a los 8-9 meses de edad y remite a los 2 años. El miedo a los extraños está relacionado con la formación de habilidades para distinguir entre los de dentro y los de fuera. La duración e intensidad de la ansiedad varía mucho entre los niños.

Algunos bebés y niños pequeños tienen una clara preferencia por uno de los padres a cierta edad, y los abuelos pueden verse de repente como extraños. Las advertencias sobre estos casos durante la visita de acogida ayudan a evitar interpretaciones erróneas del comportamiento del niño. Consolar al niño y exagerar su comportamiento suele requerir sólo terapia.

El cuidado de un niño así debería estar dictado por el sentido común. Cuando se contrata a una nueva niñera, se debe permitir que esa persona pase algún tiempo con la familia antes de dejar al niño con ella durante el día. Cuando surja la necesidad, el padre o la madre que esté cerca deberá pasar un tiempo con el niño y la niñera antes de dejarlos. Si los abuelos tienen que cuidar al niño durante unos días mientras los padres están fuera, deberían llegar uno o dos días antes. Se pueden utilizar métodos similares mientras se espera la hospitalización.

El miedo severo y prolongado a los extraños puede ser un signo de ansiedad más generalizada y debe provocar una evaluación de la situación familiar, de los métodos de crianza y del estado emocional general del niño.

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